En el marco de las actividades conmemorativas por el Día Internacional de la Mujer, la Sociedad de Beneficencia del Callao destaca y pone en valor el legado de mujeres ilustres cuyos restos reposan en el Camposanto Baquíjano, cementerio patrimonial que alberga la memoria de aquellas mujeres cuya visión, esfuerzo y compromiso dejaron huella imborrable en el desarrollo educativo, cultural y social de la Provincia Constitucional del Callao.
Entre ellas, se recuerda a María Bustamante de Palomino, pionera de la educación femenina en el Callao y fundadora, en 1835, de la primera Escuela Municipal de Instrucción Primaria para niñas. Su labor docente, que se extendió durante tres décadas, estuvo marcada por la vocación de servicio, el amor por la enseñanza y un compromiso inquebrantable con el acceso a la educación de las niñas chalacas, incluso en condiciones adversas. Su tumba, ubicada en el segundo patio lado derecho del cementerio, lleva la inscripción: “Tributo de gratitud a 30 años de enseñanza”, testimonio del profundo reconocimiento de la comunidad educativa y de la sociedad chalaca.
También se rinde homenaje a Sara Colonia Zambrano, conocida popularmente como Sarita Colonia, símbolo de fe, solidaridad y devoción popular. Nacida en Áncash y migrante al Callao, Sarita Colonia dedicó su vida a servir a los demás, ganándose el cariño y respeto de su comunidad. Tras su fallecimiento en 1940, su figura trascendió las fronteras de lo local para convertirse en un ícono de la religiosidad popular peruana. Hoy, su mausoleo es punto de peregrinación constante y expresión de la profunda conexión entre el pueblo chalaco y sus símbolos de fe.
Asimismo, se reconoce a Micaela Gonzáles Andreu, destacada poeta chalaca que, con tan solo 22 años, escribió la letra del Himno del Callao en 1936, obra que resultó ganadora en el concurso convocado por la Municipalidad Provincial y que fue entonada oficialmente por primera vez en el antiguo Teatro Municipal. Su legado poético y cívico sigue vigente como parte de la identidad y el orgullo chalaco.
En este homenaje no solo se recuerda a estas figuras ilustres, sino que también se reconoce a todas las mujeres que, desde sus distintos roles como madres, trabajadoras, luchadoras, maestras y emprendedoras, contribuyeron silenciosamente al desarrollo del Callao y cuyos nombres, aunque no siempre registrados en la historia oficial, son parte fundamental de nuestra memoria colectiva.
Con este reconocimiento, la Sociedad de Beneficencia del Callao reafirma su compromiso de preservar el patrimonio histórico, promover la memoria de las mujeres chalacas y seguir trabajando por una sociedad más justa, inclusiva y con igualdad de oportunidades para las futuras generaciones de mujeres.